El Mercurio.com
6 de Junio de 2003
Hace 20 años, Ricardo Baeza vio por primera vez un PC y se dio cuenta de que la computación era su vida.
Ricardo Baeza Yates (42) es el miembro más joven de la Academia Chilena de Ciencias desde la semana pasada.
Relajado y de jeans espera en su impecable y amplia oficina del Departamento de Ciencias de la Computación (DCC) de la Universidad de Chile. Aunque aclara que el desorden está escondido en otra oficina.
- ¿Qué siente por haber ingresado?
“Es raro. Es un honor. Lo más importante es que soy la primera persona de computación”.
- Para muchos, una tecnología…
“La computación tiene dos partes. Una es la ingeniería y, la otra la ciencia. Esta última viene de la matemática, algunas cosas de la física y hasta un poco de la biología. Y ésa es la parte que se reconoce. Los algoritmos – mi área- están en el centro de la computación como ciencia”.
Hace más de 20 años, cuando Patricio Poblete le hizo el ramo “Algoritmos”, Baeza se dio cuenta que lo suyo era crear reglas para resolver problemas. ¡Quién no recuerda las clases de matemáticas de la básica, cuando el profesor enseñaba a calcular el mínimo común divisor! Ésos son algoritmos muy básicos. Obviamente, los de Baeza son muchísimo más complicados. Él crea algoritmos de secuencias de letras, de textos, de imágenes, de música, de ADN y los aplica en cosas prácticas, por ejemplo, para búsquedas en la web.
Hijo de una bibliotecaria, Baeza siempre estuvo metido entre libros. Su mayor fascinación es la geografía. Tiene más de 30 atlas y una serie de mapas antiguos.
- ¿Lee mucho?
“Los libros son las secuencias en mi vida. Representar de una manera condensada la información es un tema muy importante para la computación. En un mapa hay un montón de datos. Al ver un mapa, todo el mundo entiende que eso es una ciudad, esto otro un camino. Si uno pudiera representar la misma cantidad de información en una pantalla, sería fabuloso”.
Para Baeza, los mapas son la geografía teórica, y los viajes, la aplicada. Hace poco tiempo conoció su país número 50, Hungría.
Uno de sus primeros viajes fue a Europa, a los 17 años, gracias a un premio que ganó en el concurso “Un millón para el mejor” de canal 13. Fue eliminado cuando quedaban tres concursantes- porque le hicieron una pregunta que no correspondía a su área, geografía.
El rector del Instituto de Humanidades Luis Campino salió en su defensa. En su página web (www.baeza.cl) está el artículo de prensa y un delgado Ricardo Baeza.
Luego de egresar como el mejor alumno de su promoción y de hacer un posgrado en Chile, Baeza se doctoró en Waterloo (Canadá).
Su tesis, muy elogiada a fines de los 80, consistió en crear algoritmos de búsqueda de texto para el famoso Diccionario Inglés Oxford.
- En su área, ¿se necesita mucha infraestructura?
“Realmente, puros PC con Linux. Nosotros trabajamos ideas que no requieren, generalmente, intensos cálculos. Para algunas cosas sí usamos ‘clusters’ varios discos duros controlados por un servidor- como para buscar en la web, que es algo muy masivo”.
- Las ideas son más que los fierros…
“La gente no entiende que muchas veces uno puede ganar mucho más con una idea que comprando 10 PC para hacer un ‘cluster’. Por ignorancia, se asocia que computación es hardware, que es energía eléctrica. Sin embargo, lo más importante es el software. Un buen programa vale mucho más”.
Tras doctorarse, Baeza sintió que internet era un buen desafío, por ser mucho más amplia que un diccionario.
Desde hace un año y medio es el director del Núcleo Milenio “Centro de Investigación de la Web” (www.ciw.cl). Allí crea sistemas de búsquedas, modela y simula la web para tratar de entender cómo evoluciona y busca la manera de resolver más rápidamente problemas.
- Por ser el más joven de la Academia, ¿cree que pueda acercarse más a las nuevas generaciones?
“Podría ser. Igual es raro, el año pasado di una charla en un liceo. Ahora la gente sabe mucho más de computación. Ya no se sorprende con nada, ni siquiera con las cosas que se debiera sorprender. Si les digo, ‘mira, yo puedo teletransportarme a la Luna”. Y te dicen: ‘¡Ah, qué bien!’.No hay límites de qué es lo que no se puede hacer y eso también es malo”.
- ¿Quizás tampoco se valora el trabajo que hay por detrás?
“Sí, porque está todo detrás, escondido. Por ejemplo, hay montones de software en películas como el ‘Señor de los anillos’ o ‘Matrix”‘.
- ¿Vio Matrix?
“La primera sí. Me gusta, pero es una idea recurrente que ya ha sido tratada en películas como “Dark City” o “The Truman Show”: que la vida es un sueño, como dice Calderón de la Barca”.
“La idea es interesante, pero no realista. Una cosa es que uno esté viviendo un sueño, pero es más difícil que todos estemos viviendo el mismo sueño como ocurre en Matrix”.
- ¿Cuál es su mayor orgullo?
“Para mí lo que use la gente me trae más satisfacción que un algoritmo que sea más rápido. Todocl (www.todocl.cl) – un buscador- vendría a ser como un hijo chico. Y mis libros. Mi último texto, “Recuperación Moderna de la Información”, se usa en más de 100 universidades”.